25. “Fuerza y honor son su vestidura;
Y se ríe de lo por venir.
26. Abre su boca con sabiduría,
Y la ley de clemencia está en su lengua.

Hemos estudiado ya varios versículos y la lista de cualidades sigue aumentando.
Que el Señor nos llene de su gracia cada día.

Esta sección resalta su carácter



25. “Fuerza y honor son su vestidura;
Y se ríe de lo por venir”.

Otras traducciones dicen “sonríe al futuro” “afronta segura el por venir”

Qué maravilloso que es despertar cada día confiada en el Señor, en el futuro que el tiene para ti.
Que maravilloso es aportar cada día nuestro esfuerzo para vivir confiadas en que estamos en verdad preparadas para el porvenir. De esa manera los resultados, y el futuro, estarán verdaderamente en las manos de Dios.
Debemos cada día ir al Señor y vestirnos de fuerzas y honor. Esto no se consigue orando solamente sino rindiendo nuestro corazón en obediencia todo el día.
Tienes que decir día a día ... hoy me vestiré con las vestiduras de Dios todo el día y confiaré en el Señor.
Cada vez que tienes que desarrollar algo nuevo en tu hogar o tomar una decisión que quizás no sepas el resultado ¿qué es lo que ocurre en ti?. ¿Entran temores? ¿miedos?

Esta “Mujer virtuosa se ríe de lo porvenir”. Ella confía plenamente en el Señor, sabe que el tiene el poder de suplir sus necesidades y el control de su vida.


Leemos en Filipenses 4:19:
“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”.

Dios suplirá casa una de sus necesidades, y confía en eso.

Estas palabras describen el carácter de la mujer que teme al Señor. La vestimenta de su ser interior muestra sabiduría, dándole confianza para hacer frente al futuro con sus inesperados retos.

26. “Abre su boca con sabiduría,
Y la ley de clemencia está en su lengua”.



Esta lección para mí es muy difícil.
Se que en un día no se soluciona, es una decisión día a día, cada momento.
¿Como podemos nosotras como mujeres cada vez que hablamos hacerlo con sabiduría?
Está mujer lo hace:
“Abre su boca con sabiduría”

Efesios 4:29
“Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes”.

Lo que hablamos afecta a nuestros hijos, esposo y las personas que nos rodean. Y realmente podemos lastimar mucho con nuestra boca.
Todo puede ser diferente si cada día le pides a Dios sabiduría para saber resolver cualquier problema o inconveniente que surja en tu casa. Aun en el momento de corregir a nuestros hijos podemos mantener la calma y confianza en Dios, y eso edifica a nuestra familia.
No necesitamos estar a los gritos para que ellos cambien de actitud.
No digo esto porque yo ya la haya alcanzado, para mí es una tarea día a día.

Hoy debo agradar a Dios en mis contestaciones, cuando estoy disciplinando a mis hijos, cuando tengo que exhortar, mi deber es agradar a Dios y debe ser esa pasión mas fuerte que mi carácter.

Tito 3:2
“Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres”.

Este es un desafío, propónte cada día abrir tu boca con sabiduría, por supuesto dependiendo de Dios.



Los roles y detalles que vemos en estos versículos de la mujer virtuosa son diferentes en nuestros tiempos, pero los principios son eternos.

No dejes de mirar al Señor todos los días......


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