28. Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada;
Y su marido también la alaba:
29. Muchas mujeres hicieron el bien;
Mas tú sobrepasas a todas.





Esta es la primera y única imagen que tenemos de los hijos de la mujer de proverbios 31.
¿Que hacen estos hijos?

28. “Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada;
Y su marido también la alaba”.


Puede que tengas hijos pequeños y quizás pasarán años hasta que escuches un “gracias mamá”.
Tu como madre no debes buscar una gratificación o alabanza de parte de tus hijos. Debes pensar en lo importante que es que tus hijos reciban de ti una calidad de carácter, un carácter piadoso. Sin esperar ninguna retribución de parte de tus hijos.

Se que recibiremos el fruto de nuestro trabajo, y que no es en vano todo lo que estamos sembrando en nuestros hijos. Tu tiene que aferrarte a la Palabra de Dios.
En Proverbios 22:6 dice:
“Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartara de Él”

La Palabra dice que sus hijos la llaman, “bienaventurada”, y sabemos que si sembramos en ellos del Señor, recibiremos la cosecha a su tiempo y no solo recibiremos la alabanza de nuestro hijos.
El Señor nos dirá “bien hecho”, “sobre poco has sido fiel sobre mucho te pondré”. ¡Que maravillosas palabras del Señor!.

Si hay cosas que sabes que el Señor te ha confiado y estas haciendo mal, vuelve al Señor. Entrégale a Él esa debilidad.



Esta sección describe su vida de familia, no solo el versículo 28 sino también el 29.

Ella con su trabajo, sabiduría y excelencia gana el respeto de sus hijos y esposo.
Sus hijos reconocen que es una mujer cristiana, con un carácter piadoso para Dios y la llaman bienaventurada.

29. “Muchas mujeres hicieron el bien;
Mas tú sobrepasas a todas”.

Igual que en el caso de nuestros hijos debemos amar a nuestros esposos y dedicar tiempo en ellos, sin esperar recibir alabanza de ellos. Esa no debe ser nuestra motivación.

Es verdad que este esposo reconoce el bien que esta mujer le hace a su familia.



Debemos como mujeres cumplir nuestro rol en nuestro hogar, no por agradar solamente a nuestro esposo he hijos, sino agradar a Dios. Él es digno de que vivamos según su Palabra.

Mira estos versículos, detente en que clase de carácter tiene esta mujer y sus responsabilidades en su hogar:

Proverbios 31: 11
“El corazón de su marido está en ella confiado,
Y no carecerá de ganancias”.

Proverbios 31:12
“Le da ella bien y no mal
Todos los días de su vida”.

Proverbios 31:23
“Su marido es conocido en las puestas,
cuando se sienta con los ancianos de la tierra”.

Proverbios 31:25
“Fuerza y honor son su vestidura;
Y se ríe de lo por venir”.

Efesios 5:22
“Las casadas estén sujetas a sus propios maridos,
como al Señor”.

Efesios 5:33
“Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido”.


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